La NRF 2026 ha dejado un mensaje claro: la relación entre marcas y consumidores está viviendo una transformación estructural profunda. El debate ya no se centra en si la tecnología cambiará el mercado, sino en cómo fortalecer la conexión humana en un mundo dominado por algoritmos.
Para Diana Rodrigues, directora en TOTVS, estamos ante un nuevo paradigma donde el marketing debe evolucionar. La tecnología más avanzada debe ser, en última instancia, la que nos permita ser más humanos y cercanos.
Quién es el consumidor “AI-Native” y cómo interactúa
Jason Goldberg, de Publicis, introdujo el concepto de “consumidor AI-Native”. No se trata solo de alguien que usa tecnología, sino de una persona cuya jornada de compra completa está mediada activamente por la inteligencia artificial.

En este contexto, la IA actúa como curadora personal, asistente de compras y facilitadora de transacciones en la primera línea de interacción. Para las marcas, esto significa que ahora deben “conquistar” tanto al consumidor como a los algoritmos que lo influyen.
El caso Ulta Beauty: Datos que construyen pertenencia
Frente a la automatización, Michelle Crossan-Matos, de Ulta Beauty, recordó que detrás de cada dato hay una persona que desea ser valorada. Su programa de fidelización, que genera el 95% de sus ventas, es un ejemplo de cómo usar la información para crear comunidad.

La empresa utiliza el volumen masivo de datos no solo para vender, sino para generar experiencias hiperpersonalizadas y vínculos emocionales. De esta forma, la tecnología se convierte en un puente que trasciende la simple transacción comercial.
Transformando la eficiencia en empatía digital
El gran desafío para los profesionales del marketing en 2026 es transformar los datos fríos en diálogos auténticos. Si bien la IA puede automatizar la segmentación, la creatividad y la estrategia siguen siendo capacidades exclusivamente humanas.
Las marcas que prosperarán serán aquellas que utilicen la tecnología para comprender mejor a las personas y ofrecer valor significativo. La carrera por la atención masiva está siendo reemplazada por una búsqueda constante de propósito y significado en cada interacción.
