A pesar de que la adopción de la Inteligencia Artificial es casi universal, alcanzando un 98%, las empresas enfrentan un muro crítico debido a infraestructuras de datos anticuadas que están devorando sus presupuestos. Según el reporte State of Data Infrastructure Global Report 2025 de Hitachi Vantara, cada año se desperdician 108 mil millones de dólares a nivel global en proyectos que fallan por falta de soporte tecnológico.
Inversión sin retorno financiero
El estudio, que incluye a grandes empresas de Latinoamérica, revela una contradicción alarmante en la estrategia corporativa actual al analizar la inversión agresiva planificada para los próximos años. Las organizaciones planean aumentar su gasto en IA en un 70% y la contratación de personal calificado en un 68% en los próximos dos años, buscando acelerar su transformación.

Sin embargo, existe una marcada ceguera financiera, ya que el 37% de las empresas mexicanas y regionales aún no puede calcular el retorno de inversión (ROI) de sus implementaciones. Esta falta de métricas se convierte en un cuello de botella, provocando que el 95% de las organizaciones no obtenga beneficios reales de la tecnología.
Desafíos en la infraestructura y procesamiento
El problema principal no radica en errores de los modelos, sino en que su infraestructura no soporta la demanda de almacenamiento y procesamiento necesaria para la IA Generativa. A medida que esta tecnología se vuelve central para la operación, los líderes deben tratar las bases de datos como un requisito estratégico y no solo técnico.

Sheila Rohra, CEO de Hitachi Vantara, afirma que la madurez digital es clave para que los tomadores de decisión evalúen su posición competitiva en el mercado actual. La investigación clasifica a las empresas en tres niveles, destacando que solo un 41% se encuentran optimizadas con datos limpios y retornos medibles.
Madurez digital y riesgos de seguridad
Por otro lado, un 35% de las empresas se definen como en progreso, pero carecen del talento para escalar, mientras que un 24% son emergentes y dependen de procesos manuales. Estas últimas están en alto riesgo de quedar rezagadas frente a sus competidores por no actualizar sus sistemas obsoletos a tiempo.
Finalmente, la ciberseguridad se presenta como una alerta máxima, con una preocupación por brechas originadas por el uso interno de la IA que saltó del 31% al 41%. Un 57% de los líderes tecnológicos admite que una pérdida de datos hoy sería catastrófica para la continuidad de su negocio.
