En medio de la acelerada adopción de inteligencia artificial en el mundo corporativo, cada vez más empresas están apostando por automatizar procesos con el objetivo de reducir costos laborales.
Sin embargo, especialistas en transformación tecnológica advierten que esta estrategia puede convertirse en un error estratégico que limite la innovación y la capacidad de adaptación de las organizaciones en un entorno cada vez más competitivo.
El enfoque estratégico de la tecnología
Cuando la inteligencia artificial se utiliza únicamente como una herramienta para recortar gastos, las empresas quedan atrapadas en un modelo lineal que limita su capacidad de evolucionar y competir en mercados dinámicos.

Para Celeste Torresi, Directora de Ingeniería Cultural en Santex, este fenómeno refleja una visión incompleta del potencial real de la inteligencia artificial dentro de las organizaciones.
La Teoría del Superávit Cognitivo
De acuerdo con Torresi, el problema no es la automatización en sí misma, sino la forma en que muchas empresas están integrando la tecnología en sus decisiones estratégicas.

Su planteamiento se basa en la Teoría del Superávit Cognitivo, una visión que propone que el tiempo liberado en tareas operativas debe reinvertirse en actividades de mayor valor estratégico.
Evolución hacia la productividad regenerativa
Bajo esta lógica, la automatización no debería conducir a la reducción del talento, sino a la expansión de capacidades donde la tecnología funcione como un multiplicador de las habilidades humanas.
Finalmente, la especialista propone un enfoque de productividad regenerativa, donde la eficiencia genere espacio para la creatividad y el aprendizaje continuo dentro de las organizaciones.
