Según el estudio de Hogan Assessments, lo que impulsa el ascenso de los líderes no coincide con los deseos de los empleados.
En México, el personal busca perfiles reflexivos y colaborativos orientados a resultados de alta calidad. No obstante, los estilos actuales priorizan la autoridad, la estructura y el éxito comercial.
Desalineación en las competencias ejecutivas
El informe comparó datos de 21,000 ejecutivos con encuestas de casi 10,000 trabajadores en 25 mercados. Se detectó que no hay coincidencia entre las competencias que muestran los líderes y las que el talento espera.

A nivel global, los jefes suelen destacar por inspirar, competir e impulsar la innovación. En cambio, los subordinados priorizan cualidades como la integridad, la comunicación y la responsabilidad.
Percepciones del trabajador mexicano
Las organizaciones en México suelen premiar la iniciativa y la capacidad de superar a los pares. Sin embargo, el equipo valora mucho más el profesionalismo y la toma de decisiones acertadas.

Casi el 97% de los encuestados mundiales consideran esenciales la integridad y la confianza. En el contexto local, el 82% de los mexicanos destaca el pensamiento estratégico y la curiosidad.
Comportamientos que debilitan el desempeño
Existen conductas como la volatilidad emocional y la imprevisibilidad que impactan de forma negativa. Otros factores perjudiciales identificados son la agresión pasiva, la arrogancia y el sentimiento de superioridad.

Los líderes mexicanos pueden mostrarse decididos, pero también presentar resistencia a la retroalimentación. Esta brecha entre visibilidad y humildad afecta directamente la eficacia del liderazgo.
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