El reto de los 3 mil millones: ¿Puede la IA mitigar esta brecha?
A nivel global, solo el 40% de las personas con acceso a servicios financieros, ahorró formalmente y un 24% solicitó préstamos el último año. La personalización de la oferta y la simplificación de procesos que ofrece la IA redefine la inclusión financiera.
Transformación y datos no tradicionales
Aunque la conectividad y la digitalización avanzan, aprovechar de verdad los servicios financieros sigue fuera del alcance de millones. El nuevo estudio “Un reto de 3 mil millones de personas: Momento de decisión para líderes del sector financiero” del Atlantic Council y Tala muestra que la brecha para más de 3 mil millones de personas ya no es solo de acceso: es de uso y apropiación.

Esto se acentúa en las economías de ingresos bajos y medios (LMIEs). Pese al crecimiento generalizado que ha llevado a que el 79% de la población mundial tenga acceso a cuentas bancarias y el 86% a telefonía móvil, el informe destaca que en las LMIEs, donde el 75% de la población tiene una cuenta y el 84% un móvil, se observa una subutilización: solo el 40% ahorró formalmente y un 24% solicitó préstamos el último año.
Barreras sistémicas y el papel de la IA
Estos contrastes resaltan que el problema para 3 mil millones de personas (adultos económicamente activos que ya poseen una cuenta y un móvil, pero no utilizan plenamente los servicios financieros formales), ya no es meramente la disponibilidad, sino su capacidad para integrar los servicios financieros en sus vidas de manera productiva, un desafío que subraya la naturaleza multifactorial de la inclusión financiera.

Esta situación no solo impacta negativamente la productividad y el crecimiento global al dejar a una parte significativa de la población fuera del sistema financiero formal, sino que también representa una gran oportunidad de mercado. Mitigar esta brecha de uso permitirá el desarrollo de soluciones y productos innovadores que transformen el potencial de estos 3 mil millones de personas en una participación económica activa y beneficiosa, impulsando un desarrollo más inclusivo y sostenible a escala global.
Innovación en el análisis de riesgo
De acuerdo con el Atlantic Council las barreras que impiden este uso son múltiples y complejas, incluyen factores como: falta de capacidad de adquisición y transparencia de los productos financieros, desconfianza hacia las instituciones, ofertas inadecuadas a las necesidades de los usuarios y, en algunas regiones, las limitaciones en la conectividad.
A estos obstáculos se suman riesgos crecientes como el fraude, las estafas (particularmente por SMS, que afectan hasta al 30% de los dueños de teléfono en algunas regiones) y el uso indebido de datos personales. Ante este escenario, la inteligencia artificial (IA) se posiciona como un motor de cambio capaz de redefinir las reglas de la inclusión financiera.
Visión de líderes tecnológicos
Su impacto positivo destaca por la ampliación del acceso y asequibilidad: Puede procesar y analizar datos no tradicionales, como el historial de pagos de servicios públicos, patrones de comportamiento móvil o transacciones de pequeños comercios. Esto permite construir perfiles de riesgo precisos y justos, abriendo el acceso al crédito.
El estudio menciona que la “modelización predictiva del flujo de caja” (PCM) puede expandir el acceso al crédito globalmente al crear economías de escala, haciendo viable evaluar a prestatarios que antes eran demasiado costosos. Además del impulso al uso significativo y personalización de productos: Al comprender mejor los patrones de ingresos y gastos de los usuarios, la IA puede diseñar productos financieros hiperpersonalizados.
Ética y protección al consumidor
Fortalecimiento de la confianza y protección al consumidor: Los algoritmos pueden simplificar la información compleja sobre términos y condiciones, haciendo los productos más comprensibles. Crucialmente, la IA es una herramienta poderosa en la prevención de fraudes, detectando patrones sospechosos en tiempo real, lo que aborda directamente los riesgos crecientes de fraudes, estafas y uso indebido.
No obstante, el estudio señala la importancia de su estrecha colaboración con el talento y visión humana, para crear una fuerte protección al consumidor y evitar comprometer la confianza. Empresas líderes en tecnología financiera, como Tala y Stori, destacan cómo la inteligencia artificial (IA) es un motor clave para un cambio positivo y tangible en la inclusión financiera global.
