El mercado de videojuegos en México enfrenta una nueva etapa marcada por el aumento en los precios de consolas, cambios en los hábitos de consumo y una mayor presión sobre el gasto de los jugadores, de acuerdo con Circana. Estas tendencias forman parte de una transformación más amplia en la industria global de videojuegos, donde las compañías enfrentan consumidores más selectivos, mayores costos en consolas y componentes, y una competencia cada vez más intensa por el tiempo de juego.
Tras el crecimiento acelerado impulsado por la pandemia, el mercado ha entrado en una etapa más madura y fragmentada, donde el crecimiento ya no depende únicamente de sumar nuevos jugadores, sino de retener atención y tiempo de consumo. Uno de los principales factores detrás de este cambio es el aumento sostenido en el costo de las consolas y dispositivos.
Dinámicas en el tiempo de juego
A diferencia de ciclos anteriores, los precios continúan al alza incluso en etapas avanzadas del ciclo, limitando el acceso para nuevos jugadores y redefiniendo el papel de las consolas como punto de entrada al ecosistema de videojuegos. En paralelo, el tiempo de juego —uno de los recursos más valiosos de la industria— se está redistribuyendo.

Datos de Circana muestran que, mientras Fortnite mantiene una base estable de usuarios, el tiempo promedio mensual de juego ha caído de entre 30 y 35 horas en 2020 a aproximadamente 17 horas en 2026, mientras Roblox ha incrementado el tiempo promedio de participación hasta cerca de 25 horas mensuales. Este cambio refleja una transición hacia experiencias más sociales, accesibles y persistentes, particularmente entre audiencias jóvenes, que priorizan la conectividad y la facilidad de acceso sobre el desempeño técnico.
Transformación y acceso al mercado
“La industria sigue siendo sólida, pero el mercado se está fragmentando rápidamente. Hoy la competencia ya no es solo por vender más consolas o videojuegos, sino por capturar el tiempo del jugador”, señaló Mat Piscatella, Senior Director, Video Game Industry en Circana. Añadió que el aumento el costo redefine el acceso a los videojuegos: “Si los precios continúan aumentando, las consolas podrían dejar de ser un punto de entrada a la industria y convertirse en un producto cada vez más limitado a consumidores con mayor poder adquisitivo”.

En México, estas tendencias adquieren una dimensión adicional. El mercado mantiene una base sólida de jugadores y una alta afinidad por los videojuegos, pero enfrenta un entorno donde el aumento en precios puede limitar la adopción de nuevas generaciones de consolas.
Alternativas y flexibilidad del consumidor
“En México, el precio sigue siendo uno de los factores más importantes para los consumidores. Si las consolas superan ciertos niveles, la adopción se vuelve más compleja y los consumidores comienzan a buscar alternativas más accesibles”, explicó Iván Castillo, Account Specialist Entertainment en Circana México.

Subrayó que esto se refleja en el comportamiento del consumidor: “Los consumidores están mucho más enfocados en flexibilidad y accesibilidad. Modelos como suscripciones y juegos gratuitos están ganando relevancia precisamente porque reducen las barreras de entrada”.
El futuro de la industria
Adicionalmente, el crecimiento de las suscripciones y la concentración del consumo en un número limitado de títulos de juego continuo cambia la estructura del gasto en la industria, alejándose de los modelos tradicionales basados en la compra individual de videojuegos. De cara al futuro, el reto para la industria será encontrar un equilibrio entre innovación, accesibilidad y valor para el consumidor.
En un entorno donde el acceso se vuelve más restrictivo y la competencia por la atención se intensifica, las plataformas y modelos que logren reducir barreras de entrada serán las que definan el crecimiento del mercado. En este nuevo entorno, el futuro de la industria dependerá menos de la capacidad de vender consolas premium y más de ofrecer experiencias accesibles, flexibles y capaces de retener la atención de los jugadores en un mercado cada vez más fragmentado y competitivo.
