Aon plc (NYSE: AON) publicó su Informe del Mercado Global de Seguros y Fianzas para la Construcción 2026, el cual posiciona a América Latina como un mercado en expansión, alineado con una tendencia global que proyecta el sector desde US$17 billones en 2026 hasta casi US$22 billones en 2030.
La región avanza con una cartera más amplia y técnicamente compleja, liderada por obras públicas, concesiones público-privadas y una creciente capitalización privada orientada a la transición energética, mientras la inversión global en data centers redefine las prioridades de suscripción y transferencia de riesgos. El informe establece que, a nivel mundial, las aseguradoras diferencian cada vez más los riesgos en función de la gobernanza de proyectos de infraestructura digital, considerando el nivel de exposición a amenazas a lo largo de su ciclo de vida.
Desafíos y resiliencia
El desarrollo de datacenters conlleva una mayor huella ambiental pues requieren mayores superficies, mayores requisitos energéticos y un riesgo de transición a la operación más complejo. “La infraestructura digital está transformando la naturaleza del riesgo en la construcción. A medida que los proyectos se vuelven más grandes, más técnicos y más críticos desde el punto de vista operativo, el enfoque debe centrarse en la mitigación temprana de riesgos, en la toma de decisión soportada por analítica de datos y en el diseño de programas que reflejen cada etapa de construcción de estos activos y cómo se ponen en funcionamiento”, aseguró Paulo Correia de Novaes, Líder de Industrias para Latinoamérica en Aon.

En América Latina, la actividad constructiva es sólida en Brasil, Chile, Perú, Panamá y Uruguay, con recuperación selectiva en Colombia y Mexico. Sin embargo, el contexto global —marcado por pérdidas estimadas de US$260.000 millones por desastres naturales en 2025— refuerza la necesidad de diseño resiliente, estructuración rigurosa de programas y gestión de riesgos robusta.
Ramos de cobertura
La capacidad del reaseguro en la región es suficiente pero cada vez más selectiva, con mercados priorizando narrativas técnicas sólidas, resiliencia ante catástrofes naturales y gobernanza de proyectos de alto estándar. Tendencias clave en Latinoamérica: Seguros de Propiedad para Construcción. Los mercados se enfocan en exposición a catástrofes naturales y calidad del riesgo técnico. Precios y términos reflejan normas de construcción, planificación de contingencias y transparencia de datos. Las propuestas que demuestren resiliencia, adherencia a códigos y planes de contingencia desbloquean límites y estructuras favorables.

Seguros de Responsabilidad Civil. El mercado es competitivo pero diferenciado según sector, jurisdicción y perfil de cobertura. Infraestructura, energía y minería atraen interés significativo junto con mayor escrutinio de prácticas de seguridad y experiencia histórica de pérdidas. Responsabilidad Profesional. Crece la demanda de contratistas y diseñadores con experiencia en proyectos estructurados de infraestructura digital y energía. Las aseguradoras examinan cuidadosamente la redacción contractual, asignación de responsabilidades de diseño y potenciales disputas complejas.
Perspectiva del mercado
Fianzas. La capacidad se amplía con condiciones competitivas para clientes con buena solvencia. Se observa uso creciente de fianzas como alternativa a garantías bancarias. Las aseguradoras se enfocan en la calidad crediticia, cartera de pedidos, diversificación y gobernanza —especialmente para aseguradores que operan en múltiples mercados latinoamericanos. A nivel global los principales indicadores del mercado de la construcción para 2026 son los siguientes: El mercado de seguros de construcción muestra mayor capacidad y condiciones más competitivas para proyectos con gestión de riesgos sólida.

La disciplina de suscripción continúa elevada en proyectos complejos o expuestos a catástrofes naturales, con mayor foco en calidad de datos, estructura contractual y controles técnicos. La aceleración de la infraestructura digital impulsa proyectos más grandes y técnicamente complejos, elevando la demanda de límites más altos y estrategias de riesgo basadas en el ciclo de vida. El mercado global de fianzas mantiene una capacidad robusta, con creciente uso de fianzas como alternativa a garantías bancarias para proyectos con perfiles crediticios sólidos. Al final la combinación de mercados más competitivos con suscripción disciplinada define el panorama 2026: los proyectos con gobernanza sólida, datos transparentes y gestión de riesgos proactiva accederán a las mejores condiciones de capacidad y cobertura en la región.
