Durante el periodo vacacional de verano de 2026, la movilidad de millones de personas genera un incremento en la demanda de bolsas, envolturas y materiales de distribución para el sector de retail, e-commerce y consumo masivo. La Secretaría de Turismo estima que 22.4 millones de turistas se hospedarán en hoteles de México entre el 20 de julio y el 30 de agosto, lo que representa un aumento del 5.6% en comparación con el año anterior.
Este flujo de visitantes coincide con el crecimiento del comercio electrónico en el país, el cual alcanzó un valor de 941 mil millones de pesos durante 2025 y un incremento anual del 19.2%. Cada uno de los pedidos digitales y compras de temporada requiere de un empaque adecuado para proteger los artículos y facilitar su transporte, según datos difundidos por la empresa BioElements. Ignacio Parada, CEO y fundador de BioElements, señaló que el material utilizado adquiere mayor visibilidad en estas fechas y su manejo debe planificarse de forma eficiente.
Desafíos ambientales y regulatorios
A nivel global, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente calcula que el 36% de los plásticos producidos se destinan a envases y embalajes. Además, cerca del 85% de los empaques de un solo uso para alimentos y bebidas terminan en vertederos, mientras que solo una fracción cercana al 9% es reciclada. Esta situación representa un riesgo comercial, regulatorio y reputacional para las marcas que no alinean sus prácticas con sus promesas de sostenibilidad.

Los estudios de mercado indican que uno de cada tres consumidores en América Latina manifiesta descontento por la cantidad de plástico que acumula en sus hogares tras realizar compras. Ante este panorama, los consumidores identificados como Eco-Actives representan el 28% de los hogares en la región, un sector que valora los envases reciclables y exige una mayor responsabilidad ambiental por parte de las marcas.
Equilibrio entre operación y sostenibilidad
A pesar de la creciente preocupación por el impacto ambiental, los compradores continúan priorizando factores como el precio, la calidad, la seguridad y la vida útil de los productos. De acuerdo con una investigación de McKinsey realizada en 2025, la mitad de los consumidores considera importante el diseño del empaque, pero mantiene expectativas estrictas sobre su funcionalidad.

Frente a esta dinámica, la empresa Bioelements destaca que las soluciones ecológicas deben integrarse como una decisión industrial y no únicamente como una estrategia publicitaria. Los materiales seleccionados tienen que soportar las condiciones de transporte y la cadena logística sin elevar los costos de operación ni perder competitividad en el mercado.
Soluciones y normativas en la industria
La compañía proveedora cuenta con un catálogo de formulaciones biodegradables, compostables y elaboradas con material reciclado postconsumo, con una capacidad de producción que supera las 17 mil toneladas anuales. Su modelo operativo busca ofrecer alternativas escalables que respondan a los requerimientos de más de 250 clientes distribuidos en diez países de la región.
Asimismo, el entorno normativo internacional avanza hacia esquemas más estrictos de responsabilidad extendida del productor, impulsados por organismos multilaterales en diversos países. Para la empresa emisora, anticiparse a estas exigencias normativas permite a las organizaciones evitar rediseños de emergencia y proteger su reputación frente a los cambios regulatorios.
