Captación bancaria y crédito nacional presentan dinamismo moderado

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Un análisis de BBVA Research indica que el saldo de la captación tradicional creció 2.3% real anual en julio de 2026, afectado por el tipo de cambio.
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Redaccion

En julio de 2026, el saldo de la captación bancaria tradicional, que contempla vista y plazo, alcanzó un crecimiento real anual de 2.3%. De acuerdo con el reporte elaborado por BBVA Research, este ritmo se mantuvo en la misma magnitud que el promedio registrado durante el segundo trimestre del año, aunque mostró una desaceleración frente al mes previo.

El comportamiento de la captación continuó resintiendo un efecto contable negativo derivado de la apreciación del tipo de cambio, el cual restó 1.0 punto porcentual al dinamismo general. Al descontar dicho factor, la institución financiera señala que el crecimiento real a tasa anual se habría ubicado en 3.3%.

Dinámica de los depósitos a la vista y a plazo

Por su parte, los depósitos a la vista reportaron un incremento real anual de 2.6%, marcando la tasa más alta en lo que va del año. La fuente de información destaca que este repunte refleja una reasignación de recursos por parte de los ahorradores, quienes prefirieron instrumentos más líquidos ante la disminución de los rendimientos a plazo.

Foto de archivo

En contraste, la captación a plazo registró una variación real anual de 1.8%, una cifra significativamente inferior al 6.6% observado en el periodo anterior. Según el documento de BBVA, este comportamiento confirma que el incremento previo respondía a un manejo coyuntural de liquidez y no a una recuperación sostenida de estos instrumentos.

Aceleración en la cartera de crédito privado

En cuanto al financiamiento, el saldo de la cartera de crédito vigente otorgada por la banca comercial al sector privado no financiero experimentó un crecimiento real anual de 2.9%. El análisis de BBVA Research precisa que este resultado supera el promedio registrado durante el primer semestre de 2026, impulsado principalmente por el dinamismo del consumo.

Dentro de este rubro, el crédito al consumo avanzó 7.1% en términos reales anuales, con aportaciones destacadas de las tarjetas de crédito y el financiamiento para bienes de consumo duradero. El reporte institucional advierte que parte de esta expansión incluye un efecto base por la consolidación de los neobancos incorporados a partir de marzo.

Comportamiento del financiamiento empresarial y vivienda

El crédito vigente a la vivienda registró una tasa de crecimiento real anual de 1.7%, superando el promedio observado durante la primera mitad del año. No obstante, BBVA advierte que estas tasas continúan por debajo de los niveles de años anteriores debido a la persistencia de las tasas de interés de largo plazo y la debilidad en los indicadores laborales.

Por otro lado, el financiamiento empresarial mostró una variación real anual de 1.3%, acumulando su segunda tasa positiva en lo que va del año. La entidad financiera subraya que el sector servicios aportó la mayor contribución al crecimiento de esta cartera, mientras que la manufactura continuó restando dinamismo.

Solidez y estabilidad del sistema financiero

Con base en la información del Banco de México incluida en el reporte, el sector bancario mexicano mantiene niveles holgados de capitalización y liquidez. Al cierre del primer trimestre, el Índice de Capitalización se ubicó en 20.32%, reflejando la capacidad del sector para enfrentar diversos escenarios de estrés macroeconómico.

Asimismo, el Coeficiente de Cobertura de Liquidez agregado se mantuvo cercano al 180%, duplicando el mínimo regulatorio establecido. El análisis de BBVA concluye que el sistema financiero no presenta vulnerabilidades sistémicas relevantes y opera de manera ordenada ante el entorno internacional.

Perspectivas sobre el ahorro interno y pensiones

El documento también analiza el impacto de la reforma al sistema de pensiones de 2020, la cual ha incrementado el peso de las fuentes internas de financiamiento. Según las proyecciones del banco central citadas por BBVA, las aportaciones a las cuentas individuales podrían ascender a 1.19 billones de pesos hacia 2030.

Este flujo de recursos incrementará de manera significativa la inversión institucional en bonos gubernamentales y deuda privada. La institución emisora destaca que este ahorro interno fortalecerá la estabilidad frente a la volatilidad externa, consolidando a las Siefores como el principal inversionista del país.

 

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