El informe anual presentado por la compañía ESET Latinoamérica revela que el 52.7% de las empresas en la región detectó intentos de ataques informáticos durante el último periodo. Esta investigación recopila la opinión de más de 1,500 profesionales de la seguridad pertenecientes a diez países latinoamericanos distintos.
De acuerdo con el documento, el 15.4% de las organizaciones consultadas no puede confirmar si fue víctima de un incidente, lo que refleja una falta de visibilidad sobre sus propios entornos. Asimismo, una de cada cuatro empresas que no registró ataques reconoce que estos podrían haber pasado inadvertidos por falta de tecnología suficiente.
Vectores principales de intrusión
El análisis detalla que el phishing continúa consolidándose como el vector de ataque más frecuente al afectar al 73% de las organizaciones encuestadas. Este mecanismo de ingeniería social muestra una incidencia particularmente alta en los sectores de educación, manufactura y banca.

Mario Micucci, investigador de seguridad informática de la empresa emisora, advierte que esta brecha analítica representa un desafío mayúsculo para la gestión de riesgos y la capacidad de respuesta oportuna. Por su parte, los accesos no autorizados y las infecciones por código malicioso completan los incidentes recurrentes en el entorno corporativo.
El impacto de la inteligencia artificial
La integración de la inteligencia artificial figura como uno de los retos más complejos para las entidades corporativas de la región. El estudio señala que el 56.3% de los especialistas considera que estas tecnologías facilitarán agresiones automatizadas y de mayor sofisticación.

Ante este escenario, se observa una división en los modelos de gobernanza interna, donde el 39.2% de las entidades carece de regulaciones específicas, mientras que un porcentaje similar ya implementa marcos normativos para el uso tecnológico. En cuanto a las amenazas emergentes, el 19.6% de los consultados identifica a los deepfakes como un riesgo principal.
Desafíos en la protección corporativa
Las organizaciones han fortalecido controles tradicionales como el uso de firewalls y respaldos de información, pero persisten deficiencias en la autenticación multifactor y la protección de identidades. Apenas el 23% de las empresas incorpora plataformas de inteligencia contra amenazas para lograr una detección proactiva.
Finalmente, la investigación destaca que el factor humano sigue siendo vulnerable, ya que un sector importante de colaboradores no aplica medidas básicas de seguridad en sus dispositivos móviles laborales. El especialista de la firma concluye que la educación y el conocimiento son fundamentales para que las empresas tomen decisiones informadas.
