El mercado móvil en México registra un punto de inflexión tras la entrada en vigor del registro obligatorio de líneas durante el primer trimestre de 2026. Si bien su objetivo es fortalecer la trazabilidad de los usuarios, su implementación ha introducido fricciones operativas que ya se reflejan en los principales indicadores del segmento.
Las cifras disponibles dejan ver, por un lado, un avance limitado en el proceso de registro respecto al universo total de líneas y, por otro, una disrupción evidente en la dinámica de crecimiento del mercado.
Impacto en la base de líneas y operadores virtuales
Durante el 1T-2026, los principales operadores reportaron pérdidas netas de líneas, particularmente en el segmento de prepago. AT&T registró una disminución de 577 mil líneas totales, mientras que América Móvil reportó una caída de 391 mil líneas, ambas asociadas a reducciones en su base de usuarios.

De manera paralela, el ecosistema de Operadores Móviles Virtuales (OMV) registró un punto de inflexión al registrar su primera caída trimestral desde el 2T-2019. Se estima una reducción de 74 mil líneas, con lo que su base se ubicó en 37.0 millones, interrumpiendo una trayectoria de crecimiento sostenido por más de siete años.
Desaceleración en la captación de nuevos usuarios
El análisis de los indicadores operativos permite identificar que el principal efecto del registro no ha sido un incremento en las desconexiones, sino una desaceleración significativa en la incorporación de usuarios. Telcel registró una pérdida de 1.2 millones de adiciones brutas en el trimestre frente al periodo inmediato anterior.

Por su parte, AT&T registró un recorte de 1.4 millones de adiciones, mientras que los OMV reportaron su menor nivel de adiciones en periodos recientes con una reducción de 3.0 millones. Ello evidencia que el registro introduce barreras operativas que inciden directamente en la contratación de servicios.
El fenómeno del Churn y la sensibilidad del prepago
En contraste con la caída en líneas, la tasa de desconexión (Churn) registró una disminución durante el mismo periodo, ubicándose en 3.0% para Telcel y 5.6% para AT&T. Este descenso confirma que la pérdida neta de líneas responde a una menor captación de nuevas altas y no a un abandono del servicio.

El efecto principal se concentra en el segmento de prepago, que se caracteriza por su alta sensibilidad a cualquier fricción en el proceso de contratación. La imposición de requisitos adicionales, como la validación documental, incrementa el costo de acceso y desincentiva la activación de nuevas líneas.
