El sector del comercio electrónico en México destina recursos considerables a la atracción de nuevos compradores, aunque enfrenta dificultades para mantener su fidelización. Datos difundidos por la Asociación Mexicana de Venta Online señalan que el país cuenta con 77.2 millones de compradores digitales. Sin embargo, 3 de cada 4 usuarios mantienen una relación superficial con los canales de venta en línea. Flow plantea que el comercio digital puede aprender de las dinámicas de las tiendas de barrio.
Frente a esta situación, la empresa de tecnología de pagos Flow dice que la clave es usar la tecnología y datos que el e-commerce ya tiene para reconstruir el mismo conocimiento del cliente que tienen los comercios en las colonias de la ciudad. Javier Huerta, Country Manager de Flow en México, señaló que los establecimientos tradicionales poseen un contexto acumulado sobre cada consumidor que se actualiza en cada visita sin requerir sistemas complejos.
Comparativa con el negocio tradicional
La interacción cotidiana permite que los comerciantes locales reconozcan las preferencias y los hábitos de compra de sus clientes de forma directa. En contraste, las plataformas digitales de comercio electrónico recurren a herramientas de gestión para registrar y automatizar dichos procesos comerciales. La diferencia principal radica en que el vínculo en el negocio físico surge de manera natural y sin intermediarios.

Para superar este desafío, la compañía sugiere utilizar la automatización con el fin de procesar los datos que cada transacción genera en la red. La empresa emisora destaca que es posible aprovechar información sobre la frecuencia de compra y los montos para optimizar la experiencia del usuario antes de la siguiente adquisición.
Estrategias de comunicación y valor
Otro de los aspectos señalados por la firma tecnológica consiste en modificar la forma en que las marcas se comunican con sus compradores. En lugar de depender exclusivamente de campañas masivas o descuentos, se recomienda establecer un contacto directo que emule el interés genuino del comercio tradicional. Esto ayuda a mantener la relación activa sin recurrir a prácticas consideradas puramente publicitarias.

Asimismo, la estrategia comercial sugiere reducir la dependencia de la competencia basada únicamente en los precios bajos. Según la información proporcionada, la confianza en que una transacción futura será sencilla resulta fundamental para asegurar la retención a largo plazo. La simplificación de los cobros también contribuye a consolidar este vínculo digital.
Tecnología y memoria del cliente
Las plataformas especializadas en medios de pago permiten identificar aspectos clave como la frecuencia de adquisición y los métodos preferidos por los usuarios. De acuerdo con el análisis de la paytech de origen chileno, el objetivo principal consiste en que la tecnología logre recordar al cliente con la misma naturalidad que lo hace el propietario de una tienda de esquina.
La lección central para la industria digital radica en recuperar el conocimiento específico de cada individuo a pesar de haber escalado sus operaciones. Javier Huerta concluyó que la lealtad comercial se fundamenta en la memoria institucional y en la capacidad de reconocer al comprador sin depender de bases de datos impersonales. De esta manera, el ecosistema de comercio electrónico busca integrar innovación tecnológica y atención personalizada.
