La firma global de servicios profesionales EY publicó los resultados de su Informe de Sentimiento sobre Inteligencia Artificial 2026. El documento detalla que, a pesar de que el debate público continúa centrado en los riesgos, el comportamiento real muestra que los consumidores integran la tecnología en su toma de decisiones. Durante los últimos seis meses, el 84% de las personas encuestadas utilizó herramientas de inteligencia artificial a nivel mundial.
El análisis indica que el 16% de los participantes ha empleado sistemas de inteligencia artificial capaces de actuar sin intervención humana. Este fenómeno sugiere que la adopción tecnológica superó la etapa de experimentación inicial y los temores de los usuarios, convirtiendo la autonomía en una realidad en constante evolución dentro de veintitrés mercados analizados.
Perspectivas regionales y competitividad
Patricio Cofré, socio líder de Consultoría en Inteligencia Artificial y Datos de EY Latinoamérica, señaló que en regiones con brechas estructurales el desafío principal consiste en incorporar la tecnología de manera correcta. El especialista afirmó que la inteligencia artificial autónoma puede impulsar la competitividad regional siempre y cuando se construyan bases sólidas de confianza y control.

La rápida aceptación de estas herramientas se debe principalmente a la familiaridad generada por su uso en tareas cotidianas de bajo riesgo. Actividades como la planificación de rutas, la atención al cliente y las recomendaciones de contenido han facilitado el paso hacia la delegación de funciones en sistemas automatizados.
Delegación de tareas y preferencias de usuario
Entre los hallazgos del estudio destaca que el 9% de los encuestados ha utilizado vehículos o taxis autónomos, mientras que el 10% ha empleado agentes virtuales para realizar compras automatizadas. Asimismo, el 11% permite que los sistemas gestionen operaciones bancarias o rellenen carritos de compra de manera directa.

Incluso entre quienes no utilizan soluciones autónomas, existe una alta apertura hacia la tecnología. Un tercio de los participantes prefiere que la inteligencia artificial aplique descuentos de forma automática o resuelva problemas cotidianos, mostrando interés en delegar tareas de mayor complejidad como la seguridad del hogar.
Preocupaciones sobre seguridad y gobernanza
A pesar del crecimiento en el uso de estas herramientas, la confianza en la gobernanza tecnológica no presenta el mismo ritmo de avance. Dos tercios de los encuestados manifestaron inquietudes relacionadas con los ciberataques y las brechas de seguridad en las plataformas digitales.
Asimismo, cerca de tres cuartas partes de los participantes expresaron temor ante la dificultad para distinguir entre contenido real y material generado de forma artificial. Ante este escenario, el 66% de las personas encuestadas coincidió en que la supervisión humana sigue siendo un elemento indispensable.
Estrategias institucionales y confianza
Joe Depa, director global de innovación de EY, indicó que la confianza determinará el éxito a largo plazo en la economía digital. El directivo destacó que la adopción avanza con mayor rapidez que la percepción de seguridad, por lo que las organizaciones deben establecer límites claros y responsabilidad operativa para cerrar dicha brecha.
El informe también clasifica a los países según su nivel de integración tecnológica, identificando ocho mercados pioneros. Naciones como India, China, Brasil, México, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Hong Kong y Corea del Sur concentran los mayores índices de frecuencia de uso.
Diferencias en la adopción internacional
En el grupo de mercados pioneros, el 94% de la población utiliza alguna herramienta de inteligencia artificial y el 24% ya ha experimentado con sistemas autónomos. En contraste, los mercados clasificados como en transición y rezagados registraron indicadores inferiores tanto en el uso general como en la implementación autónoma.
Estas variaciones reflejan distintos niveles de familiaridad y relevancia percibida en las diferentes regiones analizadas por la firma. La investigación subraya la necesidad de comprender estas dinámicas para anticipar las tendencias del ecosistema tecnológico global.
