México vive una transformación industrial acelerada impulsada por el nearshoring, la digitalización y la inteligencia artificial. De acuerdo con la Secretaría de Economía, el país cerró 2025 con una cifra histórica de 40,871 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED), impulsada principalmente por sectores vinculados a manufactura avanzada, movilidad, electrónica y tecnología. Tan solo en el primer trimestre de 2026, México registró 23,591 millones de dólares en IED, consolidándose como uno de los principales destinos de inversión en América Latina.
En este contexto, la demanda de perfiles capaces de conectar diseño, innovación, experiencia de usuario y tecnología continúa creciendo aceleradamente. Frente a este escenario, el diseño de producto se posiciona como una disciplina estratégica para afrontar los nuevos retos de competitividad, sostenibilidad y transformación digital.
Evolución académica y tecnológica
A una década de su creación, el Grado en Diseño de Producto de UDIT (Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología) reafirma su papel como referente internacional, formando profesionales con una visión estratégica, crítica y orientada al impacto social, además de mantener una conexión directa con la industria.

De acuerdo con Javier Sanz Cortés, Director del Departamento de Diseño de Producto y UX de UDIT, el origen del programa respondió a una necesidad estructural dentro del sector. “Existía un vacío en la universidad a la hora de formar profesionales en esta área, lo que obligaba a importar talento“, explica.
Metodología de diseño avanzado
La evolución del diseño de producto ocurre además en paralelo a una acelerada transformación tecnológica. La inteligencia artificial generativa ya está redefiniendo los procesos de diseño a nivel global, con herramientas capaces de convertir descripciones escritas en bocetos técnicos listos para fabricación, agilizando etapas de conceptualización, simulación y prototipado.

Uno de los pilares del grado es su metodología basada en el “aprender haciendo”, que combina investigación, análisis y experimentación con usuarios reales. “En UDIT, investigar, testar y validar con clientes es básico para entender si una idea funciona. Necesitamos diseñadores con criterio, pero también con una visión estratégica y realista de sus productos“, señala Javier Sanz.
Vinculación y casos de éxito
Este enfoque se traduce en proyectos desarrollados en colaboración con empresas globales, donde los estudiantes trabajan sobre retos reales. En los últimos años, UDIT ha impulsado iniciativas junto a compañías como Hyatt, Haier, Parfums Christian Dior, Carrefour, Iberia, Adidas, Pilma o Wallbox, integrando dinámicas propias de la industria en el aula.

Los resultados son tangibles: desde el desarrollo de packaging para hoteles Hyatt Regency, propuestas de productos sostenibles junto a Parfums Christian Dior, hasta casos como la Barbacoa Raclette Family creada con Carrefour, que ha sido premiada a nivel europeo y llevada al mercado. También destacan proyectos de alta complejidad como el diseño del interior de un aerotaxi autónomo con Umiles o soluciones vinculadas a la exploración espacial junto a Astroland.
Digitalización y sostenibilidad
Más allá de los casos concretos, el programa refleja una transformación más profunda de la disciplina. Conceptos como el ecodiseño, la economía circular y la integración de tecnologías emergentes se han convertido en factores esenciales para las marcas. De acuerdo con el informe State of Design & Make 2025 de Autodesk, más del 50% de las organizaciones ya impulsan mejoras en innovación y productividad a través de la digitalización, mientras que las compañías más avanzadas digitalmente son hasta 30% más propensas a registrar desempeños por encima del promedio.
Los proyectos académicos también evidencian esta evolución: soluciones para mejorar la higiene en baños de avión mediante rediseños centrados en el usuario, productos desarrollados con materiales reciclados o sistemas adaptados para personas con discapacidad visual.
