La Asociación de Internet MX, con la firma Offerwise, realizó un estudio sobre la percepción de compradores y no compradores durante la edición 2025 de El Buen Fin. El objetivo fue obtener datos sobre las preferencias y la percepción de las promociones durante este evento comercial.
El análisis muestra una fotografía detallada de los hábitos de compra en 2025, incluyendo las motivaciones, preocupaciones y canales utilizados, ofreciendo insights para preparar el ecosistema digital de cara a la próxima edición.
Consolidación y satisfacción del evento
El Buen Fin reafirmó su papel como el principal evento comercial del país. El 85% de los encuestados había participado en ediciones anteriores, confirmando su consolidación en el calendario económico familiar.
La satisfacción general se mantiene al alza: el 86% de los compradores declaró estar satisfecho con las ofertas. El motor principal de compra fueron las promociones, con un 33% de los mexicanos declarando que compró por encontrarlas atractivas.
Motivaciones y categorías preferidas
Un 26% compró algo porque ya lo necesitaba, demostrando que El Buen Fin también es un momento para compras postergadas. Otras motivaciones incluyen darse un gusto personal (14%), compras por sustitución (8%), aprovechar facilidades de pago (7%) y buscar envíos gratis (6%).
Los entrevistados compraron, en promedio, al menos 3 productos. La categoría más demandada fue ropa, calzado y/o accesorios (54%), seguida de electrodomésticos (35%), aparatos electrónicos (34%) y celulares y/o accesorios (32%).

La omnicanalidad como hábito establecido
Aunque la compra final se realiza en un solo sitio, la búsqueda de información es omnicanal. Un 63% concretó su compra en tienda física, mientras que el 37% lo hizo en línea.
Un 66% investigó previamente en portales de internet y el 53% visitó tiendas físicas antes de comprar, lo que indica una mayor sofisticación del comprador y que la omnicanalidad es un comportamiento normalizado.
Percepción de ofertas y razones para no comprar
Un 52% consideró que las ofertas fueron mejores que en años anteriores, un 44% similares y un 4% peores. El 64% de los consumidores consideró que los comercios inflaron los precios antes del evento.
Entre los no compradores, los motivos principales fueron falta de dinero (42%), no necesitar nada (33%), no encontrar descuentos atractivos (16%), no creer en la autenticidad de las ofertas (15%) y considerar el evento un fraude (15%).
Ciberseguridad y valor de lo local
Los miedos relacionados con la ciberseguridad persisten: un 55% teme al fraude, un 48% a la filtración de datos personales y bancarios, un 32% al spoofing y un 31% al phishing.
El sello “Hecho en México” fue reconocido por un 84% de los compradores y goza de una aceptación del 75%, generando orgullo y confianza.
Un consumidor más estratégico
La principal conclusión es que el consumidor mexicano es más racional, omnicanal y exigente. Se mantuvo un alto interés por participar, con una actitud cautelosa y orientada al ahorro inmediato.
La credibilidad en los precios sigue siendo un reto urgente y la ciberseguridad importa tanto como la oferta. El ecosistema de comercio en 2026 estará marcado por una lucha entre transparencia, valor real y confianza.
