La administración pública mexicana perdió hoy a Alfredo Elías Ayub, uno de los servidores públicos con mayor continuidad y relevancia en múltiples gobiernos federales. Su muerte cierra una etapa de profesionalismo técnico y administrativo poco común en el país.
Formado como ingeniero civil y con un posgrado en Harvard, Elías Ayub desarrolló una visión integral que le permitió dirigir instituciones complejas con resultados reconocidos en infraestructura, energía y desarrollo social.
Inició su trayectoria en FONAPAS como Subdirector General y luego Director General, donde impulsó programas sociales entre 1977 y 1983. Años después, colaboró en el Estado de México como Coordinador Ejecutivo en áreas de obra pública y desarrollo urbano.
En la SEMIP ocupó tres cargos fundamentales: Coordinador de Asesores, Subsecretario de Minas e Industria Básica y Subsecretario de Energía. Su participación en estas áreas contribuyó al diseño de políticas energéticas e industriales durante un periodo clave.
En 1996 fue nombrado Director General de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, donde encabezó procesos de mejora y modernización antes de asumir la dirección de la Comisión Federal de Electricidad, su encargo más destacado a nivel nacional.
Su fallecimiento marca la partida de un referente en la administración pública, cuyo legado abarca energía, obras públicas, programas sociales y modernización institucional.
