Una nueva investigación publicada por Check Point Software Technologies Ltd. ha dejado al descubierto el funcionamiento interno de una organización de cibercrimen. El estudio detalla la llamada operación StopAndProtect, cuya infraestructura quedó expuesta tras una serie de fallos operativos cometidos por los propios atacantes. Esto permitió a los expertos acceder a diversos registros y herramientas internas.
A diferencia de los análisis tradicionales, este trabajo detalla cómo se organiza una infraestructura criminal desde el interior. Los hallazgos confirman una campaña que afectó a más de 5000 ordenadores en todo el mundo. Para gestionar la operación, los actores maliciosos utilizaron cerca de 2000 dominios de WordPress.
Infraestructura distribuida en WordPress
Los operadores evitaron utilizar servidores de mando tradicionales para ocultar sus actividades. En su lugar, construyeron una red descentralizada aprovechando miles de sitios web vulnerables. De este modo, camuflaron sus acciones entre el tráfico legítimo de internet.

Los sitios comprometidos cumplieron diversas funciones durante el ciclo de los ataques. Entre ellas destacaron el alojamiento de malware y la comunicación interna con los equipos infectados. Asimismo, sirvieron para almacenar documentos robados y registros de actividad.
El peligro del software obsoleto
La investigación también señala un problema persistente relacionado con la falta de actualización en las aplicaciones web. Los analistas detectaron un sitio que operaba con una versión del año 2021. Dicho portal acumulaba casi cuarenta vulnerabilidades conocidas antes de ser detectado.

Este caso demuestra cómo un portal desatendido puede formar parte de una red internacional. Los especialistas advierten que miles de instalaciones continúan funcionando con software obsoleto. Esta situación amplía de manera significativa la superficie de ataque disponible.
Errores humanos y defensa
La caída parcial de esta operación no derivó de una falla técnica. El punto de inflexión fue una cadena de descuidos humanos por parte de los agresores. Los operadores dejaron expuestos archivos críticos que contenían información sensible sobre su estructura.
Vladimir Larrañaga, jefe de ingeniería y ciberseguridad de Check Point México, señaló que los ciberdelincuentes transforman sitios mal mantenidos en herramientas de vigilancia. Por ello, las organizaciones deben desconfiar de solicitudes inusuales y mantener actualizaciones constantes. La estrategia preventiva debe basarse en la visibilidad y en la reducción de riesgos digitales.
