Únicamente el 5.2% de los líderes de tecnología, riesgo y datos sostiene tener una firme confianza al momento de justificar las decisiones generadas por inteligencia artificial. El estudio titulado “Estado de la IA Responsable 2026”, elaborado por la empresa FICO en conjunto con Corinium Global Intelligence, señala que el 71.5% de los procesos que impactan a los usuarios aún se ejecutan sin recurrir a herramientas automatizadas.
La investigación de FICO recopiló la postura de 1,004 directivos a nivel global para evaluar la adopción de prácticas éticas y operativas en los entornos corporativos. Ante el panorama actual, Scott Zoldi, Director de Analítica en FICO, detalló que aunque la mayoría de las organizaciones identifica los puntos donde interviene la tecnología, son escasas las que pueden explicar las razones detrás de sus resultados.
Regulación e inversión en marcos éticos
El informe de FICO destaca que el 37.3% de los ejecutivos mantiene una posición neutral o de total desconfianza ante el reto de argumentar sus algoritmos frente a clientes y entes reguladores. Esta brecha metodológica cobra relevancia en un escenario donde la supervisión institucional sobre los sistemas digitales registra un incremento constante a nivel internacional.

Para atender este inconveniente, el 71.9% de los encuestados afirmó que el establecimiento de normas de desarrollo de modelos representa la medida de mayor impacto para el sector. Asimismo, la medición de FICO refiere que el 58.8% de las empresas aplica soluciones para detectar sesgos, mientras que el 53.5% realiza auditorías periódicas a sus plataformas.
Métodos tradicionales y retos de infraestructura
A pesar de que el 85.1% de los consultados por FICO reportó que la inteligencia artificial igualó o superó sus expectativas de retorno, la toma de decisiones empresariales continúa respaldándose en esquemas previos. Un 33.3% de las determinaciones depende del criterio humano, un 21.4% utiliza sistemas basados en reglas y un 16.8% recurre a la analítica convencional.

El análisis técnico revelado por FICO atribuye esta continuidad a la falta de una arquitectura compartida, dado que solo el 8.2% de las firmas dispone de una plataforma integrada totalmente operativa. En contraparte, un 71.2% opera con estructuras parcialmente implementadas, lo que limita el despliegue coordinado en las distintas áreas corporativas.
Factores humanos y proyección de riesgos
El 96.4% de los participantes en el reporte de FICO coincidió en que una mayor sinergia entre los equipos técnicos generaría beneficios organizacionales adicionales. No obstante, la investigación identificó que la resistencia al cambio con 61.4% y la falta de un entendimiento común con 58.4% constituyen los principales obstáculos para lograr la alineación interna.
Respecto a los riesgos proyectados a un plazo de cinco años, el 63.2% de los directivos expresó preocupación por el rezago de las habilidades laborales frente al ritmo de innovación. Por su parte, Lariza Carrera, Directora de Producción en Corinium Global Intelligence, puntualizó que la implementación empresarial de estas herramientas está vinculada primordialmente a la capacitación del personal que gestiona la tecnología.
Fases iniciales de la IA agentiva
En lo que respecta a la IA agentiva, la encuesta de FICO refleja que apenas el 2.4% de las compañías ha desplegado esta solución en procesos enfocados en la atención al cliente. En contraste, un 71.5% de las organizaciones se mantiene en fases preliminares de exploración o mediante la ejecución de pruebas piloto.
Entre los factores que frenan el avance de los sistemas autónomos, el reporte de FICO ubica las preocupaciones de seguridad con 40.1% y las complicaciones en la calidad e integración de datos con 38.3%. Al respecto, Rachael Hadaway, Vicepresidenta de Productos de IA en FICO, argumentó que las inversiones actuales en infraestructura de datos resultan indispensables para cimentar la autonomía operativa futura.
