Seguros SURA está incorporando esta tecnología en diversas etapas de su operación, tales como la recepción y clasificación de solicitudes para cotizaciones, emisiones y renovaciones. Actualmente, la compañía ha logrado una efectividad del 85 % en la gestión de estos casos, permitiendo reducir el tiempo promedio de atención de 20 horas a solo 8 minutos, según datos de la empresa.
La inteligencia artificial ha consolidado su papel como un recurso esencial para fortalecer la gestión y prevención de riesgos dentro del mercado asegurador. Esta tecnología permite el análisis de grandes volúmenes de información, la detección temprana de anomalías y la automatización de procesos críticos en beneficio de clientes, agentes e intermediarios.
Impacto en la atención y siniestralidad
Además de la agilidad en la gestión administrativa, Seguros SURA ha procesado más de 58,500 correos entre marzo y julio de 2026. Esta mejora en la capacidad de respuesta operativa se complementa con una eficiencia registrada del 83 %, lo que refleja el efecto tangible de las nuevas herramientas en la velocidad operativa de la organización en beneficio de sus usuarios.

Al respecto, Marco Guerrero, director de tecnología en Seguros SURA, señaló que el uso de la inteligencia artificial permite transformar procesos clave y fortalecer la gestión preventiva. Según el ejecutivo, estas capacidades facilitan anticiparse mejor a los eventos, operar con mayor eficiencia y mejorar la experiencia de los clientes, agentes e intermediarios especializados.
Aplicación en procesos clínicos y médicos
La inteligencia artificial también se ha integrado en el proceso de ingreso hospitalario, donde asiste en la validación de diagnósticos y tratamientos. Esta herramienta permite detectar posibles anomalías o situaciones irregulares, fortaleciendo la toma de decisiones médicas y logrando una reducción de hasta el 30 % en los tiempos de resolución de siniestros, con un 80 % de efectividad en el análisis clínico.

Gracias a este despliegue tecnológico, la compañía es capaz de identificar inconsistencias en las solicitudes, detectar información incompleta o descubrir posibles patrones anómalos en los reportes de siniestros. La principal contribución de estos sistemas radica en identificar señales tempranas antes de que el riesgo se materialice, permitiendo activar revisiones preventivas para contener los niveles de siniestralidad futura.
El rol del factor humano
El uso de estas herramientas marca una transición necesaria entre una aseguradora reactiva y una que opera bajo una lógica predictiva. La capacidad de analizar grandes volúmenes de datos permite a la compañía priorizar casos críticos y tomar decisiones fundamentadas mucho antes de que el riesgo pueda derivar en un impacto financiero o técnico más costoso para la institución aseguradora y sus usuarios finales.
No obstante, la empresa subraya que el factor humano sigue siendo un elemento esencial e irremplazable dentro del esquema de trabajo. Aunque la tecnología puede generar recomendaciones basadas en patrones, las decisiones que requieren contexto, empatía y responsabilidad técnica dependerán siempre de las personas, bajo principios de ética, seguridad y protección digital.
