Las Américas compiten por construir los centros de datos que darán soporte a la próxima ola de inteligencia artificial. Pero mientras la infraestructura digital avanza a gran velocidad, la expansión de los sistemas eléctricos necesarios para alimentarla se queda rezagada. Esta creciente desconexión amenaza con convertirse en uno de los mayores obstáculos para el crecimiento de la infraestructura de IA en la región.
Las decisiones energéticas que se tomen hoy determinarán qué proyectos de centros de datos seguirán siendo competitivos en 2030 y más allá. A medida que la demanda impulsada por la inteligencia artificial supera el ritmo de expansión de las redes eléctricas, contar con estrategias energéticas flexibles, resilientes y preparadas para el futuro se vuelve un factor decisivo para el éxito a largo plazo.
La brecha del speed to powerless
Wärtsilä advierte que la creciente brecha entre la velocidad de desarrollo de los centros de datos y la capacidad de los sistemas eléctricos para abastecerlos podría convertirse en un freno material para el crecimiento de la infraestructura de IA en las Américas. La compañía denomina este desafío “speed to powerless“, una problemática impulsada por la convergencia de largas filas de interconexión, restricciones de transmisión, plazos de entrega de equipos y retrasos regulatorios.

Risto Paldanius, VP Américas en Wärtsilä, afirma: “La carrera por construir centros de datos en las Américas es extraordinaria por su ritmo y escala. Pero la infraestructura eléctrica no está logrando seguir el paso. Las colas de interconexión se extienden por años, la capacidad de transmisión se está saturando en los corredores donde se concentran los centros de datos y los plazos de entrega de equipos están empujando nuevas capacidades hacia 2030 y más allá. El riesgo no es que el mercado se desacelere, sino que crezca más rápido de lo que puede abastecerse de energía de forma confiable. A eso lo llamamos “speed to powerless”, y la evidencia sugiere que estas presiones podrían converger en una limitación significativa para el desarrollo del sector.”
Datos y evidencia regional del desafío
La advertencia está respaldada por un nuevo análisis – Más allá de la Red: Construyendo el Sistema de Energía para la IA en las Américas que examina las limitaciones energéticas de los centros de datos en Estados Unidos, Brasil, México, Chile y Argentina, basándose en datos del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, la Agencia Internacional de la Energía y organismos nacionales de planificación energética de toda América.

La magnitud del desafío es significativa y no se limita a ningún mercado único en América. En Estados Unidos, aproximadamente 2,600 GW de capacidad de generación y almacenamiento buscaban interconexión a la red a finales de 2025, una cola que genera una grave incertidumbre temporal para los promotores que dependen de la conexión tradicional a la red.
El impacto en Sudamérica y México
En Brasil, la carga proyectada de centros de datos en la red de transmisión en 2030 se revisó al alza en un 60%, de 18,9 TWh a 30,3 TWh anuales: apenas tres meses después de la publicación de la Planificación Anual de Operaciones Energéticas del país para 2026-2030, reflejando lo rápido que las suposiciones del mercado están siendo superadas por la realidad en toda la región.
En México y partes de Estados Unidos, la escasez de agua está reduciendo aún más el abanico de tecnologías energéticas viables, ya que los requisitos de refrigeración para turbinas de gas aeroderivadas generan una demanda significativa en regiones donde el suministro ya está bajo presión.
Hacia una nueva arquitectura de energía
El análisis de Wärtsilä apunta a un cambio fundamental en cómo debe planificarse y entregarse la energía de los centros de datos. La empresa sostiene que las limitaciones de la infraestructura de red tradicional empujarán cada vez más a los desarrolladores a lo que define como macroredes, sistemas total o parcialmente aislados que requieren más de 100MW de carga máxima en sitio, como el siguiente paso lógico más allá de las microrredes. Estos sistemas conservan el potencial de interconectarse con la red con el tiempo, posicionándose como un puente hacia la integración futura de la red en lugar de un sustituto permanente de ella.
La investigación de la empresa incluye una comparación nivelada de costes eléctricos a 20 años entre sistemas de motores de combustión interna alternativos y turbinas de gas aeroderivadas. Bajo las suposiciones modeladas en el análisis, los motores reciprocantes de combustión interna (RICE) muestran una ventaja nivelada del coste eléctrico del 25%, aproximadamente 86 MW/h frente a 111 MW/h, o un ahorro anual de aproximadamente 178 millones de dólares para un centro de datos de 1GW.
Ventajas operativas de la tecnología RICE
La investigación también destaca las ventajas operativas de la tecnología RICE en entornos de altas temperaturas y con restricciones hídricas. A diferencia de las turbinas de gas aeroderivadas, que pueden experimentar reducciones de potencia de hasta un 27% a altas temperaturas ambiente, los motores mantienen su potencia nominal entre -45°C y 45°C, al tiempo que requieren un consumo mínimo de agua de proceso para la generación de energía.
Risto añade: “Esto no es una elección binaria entre la generación en sitio y la red eléctrica. Los centros de datos más resilientes combinarán generación modular basada en motores RICE en sitio con la flexibilidad que aporta el suministro de red cuando esté disponible, contratos de energía limpia y una planificación a largo plazo para una eventual interconexión. Las empresas que adopten hoy este enfoque híbrido serán las que sigan operando de manera competitiva en 2035. Quienes no lo hagan corren el riesgo de enfrentarse al escenario que denominamos “speed to powerless”: desarrollar infraestructura más rápido de lo que pueden garantizar un suministro eléctrico confiable para respaldarla, precisamente cuando el mercado más les exija crecer y cumplir.”
Cambio de mentalidad y panorama local
Se trata de un cambio de mentalidad: pasar de asegurar energía rápidamente a obtener energía preparada para perdurar; diseñada para mantenerse eficiente, resiliente y comercialmente viable durante décadas, y no únicamente para poner en marcha una instalación el día de su lanzamiento.
El análisis de Wärtsilä examina cada mercado de forma individual. En Estados Unidos, los retrasos en la interconexión, la congestión local de la transmisión y la complejidad de los procesos de permisos son las principales barreras, especialmente en las regiones operadas por PJM, el mayor mercado eléctrico mayorista del país, que abarca gran parte del noreste y el medio oeste, y ERCOT, el operador de la red eléctrica de Texas. También se prevé un fuerte crecimiento en California, Arizona y el noroeste del Pacífico.
Análisis por países en Latinoamérica
En Brasil, la expansión de la transmisión, planificada de forma centralizada, puede retrasar durante años la disponibilidad de capacidad eléctrica para los principales corredores de centros de datos. Esta situación se ve agravada por Redata, un régimen fiscal propuesto para fomentar las inversiones en centros de datos y actualmente en revisión en el Senado brasileño, cuyas disposiciones están influyendo directamente en las decisiones sobre selección tecnológica.
En México, la desconexión entre los calendarios de construcción y la expansión de la red está impulsando el interés por los modelos de autoconsumo, especialmente en centros con estrés hídrico como Querétaro.
Estrategias para el futuro de la infraestructura
En Chile, la saturación de la transmisión a nivel de corredor y las lecciones del apagón nacional de febrero de 2025 están centrando la atención en la resiliencia y la capacidad firme. Mientras que en Argentina, los recursos naturales sólidos y el Régimen de Incentivos a la Gran Inversión ofrecen potencial, pero la subinversión en la red y la incertidumbre política siguen siendo riesgos relevantes.
En toda América, Wärtsilä sostiene que los centros de datos deben tratarse como infraestructuras a largo plazo, no como proyectos energéticos a corto plazo. Con las elecciones energéticas adecuadas hoy en día, la región puede conectar instalaciones más rápido, operarlas de forma más fiable y construir la infraestructura resiliente, eficiente y comercialmente viable necesaria para liderar la carrera global de la IA. Visita Más allá de la Red: Construyendo el sistema eléctrico para la IA en las Américas para acceder al informe.
