Desde su nacimiento en 1989, INFINITI se ha propuesto desafiar las convenciones del segmento de lujo mediante un enfoque que prioriza la conexión emocional y la intuición del conductor. En lugar de centrarse únicamente en la sofisticación técnica, la marca ha desarrollado avances que mejoran el confort y la confianza, estableciendo estándares que posteriormente han sido adoptados por toda la industria automotriz global.
A lo largo de más de tres décadas, la firma ha introducido soluciones que resolvieron problemáticas reales del manejo diario. En enero de 2026, la marca destaca tres pilares tecnológicos que marcaron un hito histórico: la dirección electrónica, el monitor de visión periférica y el balance excepcional de sus motores V6.
La revolución del Direct Adaptive Steering
En 2013, INFINITI rompió un paradigma centenario al introducir la primera dirección 100% electrónica del mundo, conocida como Direct Adaptive Steering (DAS). Esta innovación eliminó el vínculo mecánico físico tradicional entre el volante y las ruedas, sustituyéndolo por señales electrónicas de alta precisión.

Este avance permitió una precisión de manejo inédita y ajustable, sentando las bases tecnológicas necesarias para el desarrollo de la conducción autónoma moderna. DAS demostró que la tecnología debe adaptarse al conductor, reduciendo vibraciones indeseadas y mejorando el confort en trayectos prolongados.
Visión cenital y seguridad activa de 360 grados
Otra contribución fundamental fue el Around View Monitor, presentado en 2007 como el primer sistema de cámaras con vista cenital de 360 grados a nivel mundial. Esta herramienta combinó múltiples perspectivas para facilitar las maniobras de estacionamiento y mejorar drásticamente la visibilidad del entorno.

Antes de este sistema, la percepción del entorno dependía casi exclusivamente de la pericia del conductor y de cámaras de reversa limitadas. Hoy en día, esta tecnología es la base de los sistemas de visión periférica presentes en la mayoría de los vehículos premium y generalistas, redefiniendo el concepto de seguridad activa.
El legado del motor V6 VQ y la ingeniería emocional
En la década de los noventa, la industria aceptaba que un motor V6 debía sacrificar potencia por suavidad o eficiencia por respuesta. INFINITI cambió esto con el perfeccionamiento del motor V6 VQ, un propulsor que equilibró estas tres características de manera sobresaliente, convirtiéndose en un referente histórico de durabilidad.
El motor VQ fue tan excepcional que recibió el reconocimiento “10 Best Engines” de Ward’s durante 14 años consecutivos, un logro sin precedentes. Este legado continúa impulsando la reputación tecnológica de la marca, sirviendo como base para las actuales generaciones de motores Twin-Turbo que equipan modelos de lujo actuales.
