Especialistas discuten el futuro financiero en el país

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Álvaro García Pimentel, presidente de la AMIB, señaló, en el marco del Fintech Summit Americas 2026 y Token Americas 2026 que el mercado pasó de alrededor de 2.9 millones de clientes en 2020 a cerca de 50 millones entre casas de bolsa y fondos de inversión.
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Redaccion

El proceso de digitalización en el país amplió significativamente el acceso a productos de inversión, transformando la dinámica del sector financiero nacional en los últimos años. Durante su participación en los eventos Fintech Summit Americas 2026 y Token Americas 2026, Álvaro García Pimentel, quien encabeza la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles,(AMIB), indicó que el mercado pasó de tener aproximadamente 2,900,000 clientes en 2020 a cerca de 50 millones de usuarios entre casas de bolsa y fondos de inversión.

Este incremento exponencial colocó a las instituciones locales ante un escenario de alta competencia frente a plataformas internacionales, las cuales operan con esquemas de costos reducidos y experiencias simplificadas para los usuarios. Ante esta presión comercial, los intermediarios bursátiles deben replantear sus estrategias de precios para retener a los inversionistas en el mercado local.

Retos operativos y tecnológicos

Para mantener la competitividad ante los nuevos actores digitales, las entidades financieras necesitan enfocar sus esfuerzos en reducir costos y modernizar sus sistemas tecnológicos. El representante de la asociación bursátil enfatizó que la prioridad radica en disminuir los gastos operativos mientras se fortalece la seguridad operativa para los clientes.

Foto especial: www.tokenamericas.com

Asimismo, la captación de nuevos inversionistas exige mantener niveles óptimos de confianza institucional frente a la oferta de servicios financieros globales. La combinación de precios accesibles y protección regulatoria se perfila como el eje central para el desarrollo del sector en el corto plazo.

Integración entre banca y tecnología

Lejos de una sustitución total de los intermediarios tradicionales, las tendencias actuales apuntan hacia la convergencia entre la banca convencional, las empresas fintech y los activos digitales. Durante un panel de discusión especializado, el ponente Carlos Jiménez señaló que los casos de éxito reales surgen precisamente de la unión entre ambas infraestructuras financieras.

Foto especial: www.tokenamericas.com

Esta complementariedad permite conectar servicios tradicionales con cuentas globales y esquemas de pagos instantáneos, modificando profundamente el modelo operativo de las instituciones bancarias tradicionales. El valor de la banca comenzará a centrarse en la custodia de activos y la gestión de riesgos más que en el simple procesamiento de transacciones.

Regulación y seguridad digital

La aceleración en la velocidad de las operaciones financieras requiere marcos normativos claros que garanticen el respaldo de activos y la correcta custodia de los recursos. Sin una capa adecuada de supervisión y regulación, la facilidad para distribuir nuevos productos puede incrementar los riesgos para el usuario final.

Por su parte, la especialista Romy Klenquen destacó que la evolución del sector desplazará las ganancias desde el cobro por transferir dinero hacia el diseño de experiencias complejas que atiendan necesidades específicas. El éxito de las empresas dependerá de su capacidad para fusionar costos competitivos, infraestructura robusta y cumplimiento normativo en un entorno cada vez más digital.

 

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