El coaching frente al agotamiento crónico

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El impacto del Burnout en el capital humano y la rentabilidad corporativa como un desafío de salud mental actual
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Redaccion

El 28 de abril es el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, algo que hace algunos años era sinónimo de seguridad física o la ergonomía de una oficina, sin embargo, en la actualidad el concepto se ha expandido pues la salud mental y la resiliencia emocional se han consolidado como los indicadores de rendimiento (KPIs) más críticos para la sostenibilidad de cualquier modelo de negocio. En este escenario de alta complejidad, el coaching profesional se posiciona no solo como una disciplina de desarrollo de talento, sino como la manera más efectiva para gestionar el Síndrome de Burnout.

Se trata de un verdadero desafío de capital humano y rentabilidad. La Organización Mundial de la Salud en su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) reconoció al Burnout como una enfermedad laboral. En el caso de México, el país enfrenta una realidad estadística alarmante. De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), nuestro país lidera los índices globales de estrés laboral pues el 75% de los trabajadores mexicanos padece fatiga por estrés crónico, índice aún más alto que naciones como China (73%) y Estados Unidos (59%).

El impacto en la rentabilidad corporativa

Este fenómeno no debe leerse únicamente como una crisis de bienestar individual; es una amenaza directa a la rentabilidad corporativa. El burnout se refleja en una reducción drástica de la productividad, un aumento en el error operativo y, lo más costoso para una organización, la fuga de capital intelectual en puestos clave. Un líder agotado no solo deja de ser creativo, sino que su capacidad de toma de decisiones se ve nublada por el cortoplacismo que, a su vez, afecta los objetivos primordiales de las empresas.

Foto especial: www.icfmexico.org

A diferencia de otras intervenciones, el coaching profesional avalado por organizaciones como la International Coaching Federation (ICF), no es una terapia ni una consultoría de procesos, es un acompañamiento que transforma la estructura de pensamiento del individuo. El burnout no nace exclusivamente del volumen de trabajo, sino de una gestión ineficiente de la energía y de la falta de herramientas para navegar la incertidumbre, así como del sistema interno de creencias u observaciones sobre el entorno interior y exterior de cada individuo.

Pilares estratégicos de la presencia plena

Para Vannessa Valle, Directora de Marketing y Comunicaciones ICF Capítulo México, el proceso de coaching interviene a través de pilares estratégicos que reconfiguran el desempeño laboral. Uno de los mitos más destructivos en la cultura corporativa es que el tiempo es nuestro recurso más valioso. En realidad, es la energía direccionada sumada a una intencionalidad clara y dentro de un espacio definido – como lo es el tiempo – lo que proporciona un retorno de valor.

Foto especial: www.icfmexico.org

El coaching profesional entrena al líder en la presencia. Esta competencia permite al ejecutivo desarrollar una auto-observación aguda para identificar sus propios disparadores de estrés en tiempo real. Al ser consciente de sus “fugas de energía”, el líder puede pasar de una actitud reactiva a una proactiva, estableciendo límites que no son muros, sino filtros de eficiencia.

Despertar de conciencia y excelencia laboral

El agotamiento crónico suele estar alimentado por “lealtades invisibles” a narrativas de perfeccionismo extremo. Mediante el despertar de conciencia, el coach facilita un espacio seguro donde el cliente identifica las creencias que dictan que su valor como profesional depende de una hiper-disponibilidad constante y expectativas en ocasiones poco realistas o imposibles de alcanzar, lo que detona no solamente en el síndrome del Burnout sino en condiciones psicológicas como por ejemplo el síndrome del impostor, entre otras.

Al cuestionar el coach con total intencionalidad estos paradigmas, el ejecutivo recupera el sentido de autonomía y control direccionando su potencial hacia objetivos claros, asertivos y sustentables, acrecentando la auto seguridad del ejecutivo y/o equipo, y por consecuencia eficientando sus resultados. Desde la visión del coaching, el bienestar no es un evento que ocurre en determinados momentos donde le es posible al ejecutivo “descansar de”, sino que es un estado de coherencia interna que debe permear la jornada laboral.

 

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